MARCIA SEGURA, UNA POETA QUE CRUZA FRONTERAS

Detalles del libro

MARCIA SEGURA, UNA POETA QUE CRUZA FRONTERAS

Desde Iquique, la poeta Marcia Segura comienza a consolidar una trayectoria literaria que traspasa las fronteras del norte de Chile y se incorpora a nuevos circuitos de circulación poética en Latinoamérica. Sus publicaciones con la editorial mendocina Fractura Ediciones y su reciente participación en encuentros literarios de carácter internacional dan cuenta de una escritura que encuentra en el territorio, el cuerpo, la ciudad y la experiencia contemporánea algunos de sus principales espacios de exploración.

Su recorrido editorial tuvo un primer hito en 2025 con Muerde la carne / Muerde la fruta, publicación colectiva surgida del Taller anual de Poesía y Edición dirigido por la poeta, performer y editora argentina Melissa Carrasco. El proyecto reunió a seis autores de Chile, Argentina y México y fue concebido como un espacio de experimentación, búsqueda y construcción de una voz propia.

En la sección Muerde la fruta, Marcia Segura compartió espacio con Miriam Quiroga y J. Guadalupe Cruz López. La propuesta editorial exploró distintas posibilidades de la escritura y la imagen, incorporando recursos como poesía visual, collage, ilustración y otras formas de experimentación. En este conjunto aparecen como elementos relevantes el espacio doméstico, la ausencia, el deseo y la experiencia íntima, núcleos que permiten aproximarse a una escritura profundamente vinculada con lo corporal y lo cotidiano.

A esta experiencia colectiva siguió, en 2026, la publicación de Fuera de la interfaz, su primer libro individual, nuevamente bajo el sello Fractura Ediciones y dentro de su colección Flash. Con este trabajo, Segura da un nuevo paso en la construcción de una voz autoral propia, desplazando la mirada desde el espacio íntimo hacia la ciudad, el paisaje y las formas en que la experiencia humana se relaciona con la tecnología y el mundo contemporáneo.

La poeta mendocina Victoria Urquiza, responsable del prólogo del libro, reconoce en Segura la figura de una “flâneuse” contemporánea: una mujer que recorre la ciudad, observa sus espacios y construye a partir de ese tránsito una cartografía personal. En esta lectura, caminar, mirar y habitar se convierten también en formas de escritura.

La circulación de Fuera de la interfaz ha permitido estrechar los vínculos literarios entre el norte de Chile y la escena independiente argentina. En mayo, Marcia Segura presentó su libro en Mendoza, en la Biblioteca Mauricio López, integrándose a una programación que reunió poesía, lectura y música. La publicación encontró así un espacio de recepción más allá de su territorio de origen.

Pero este recorrido no se ha detenido allí. Durante julio, Segura participó en la Primera Feria del Libro Chileno-Boliviana, realizada en Iquique, instancia que reunió a escritores, editoriales independientes y agentes culturales de Chile y Bolivia en torno a la literatura, la memoria, el territorio y las identidades fronterizas. En este encuentro presentó Fuera de la interfaz y participó en una lectura de poesía Chile-Bolivia, compartiendo su trabajo con autores provenientes de ambos países.

Su participación adquiere especial relevancia desde el norte de Chile, territorio históricamente marcado por los intercambios culturales y los desplazamientos entre países. Desde allí, la escritura de Segura comienza a construir nuevas rutas de circulación, conectando Iquique con Mendoza y proyectándose hacia espacios de encuentro literario que entienden las fronteras no como límites, sino como lugares de intercambio.

Entre Muerde la fruta y Fuera de la interfaz es posible reconocer una escritura que amplía progresivamente su campo de observación: de la intimidad y el cuerpo hacia la ciudad y el territorio; de la experiencia personal hacia las preguntas que plantea habitar el mundo contemporáneo. Dos publicaciones que marcan un proceso de consolidación autoral y que sitúan a Marcia Segura como una voz que, desde el norte de Chile, comienza a hacerse escuchar más allá de nuestras fronteras.

Su trayectoria editorial todavía está en expansión, pero los pasos dados durante estos últimos años permiten reconocer una poeta que construye su propio camino entre territorios, editoriales y comunidades literarias, llevando consigo una mirada situada desde el norte y abriendo nuevas posibilidades para que su escritura dialogue con lectores y creadores de otras latitudes.